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Masturbación Infantil

Que los niños empiecen a masturbarse podría generar preocupación y estrés en los cuidadores, incluso confusión al no saber cómo contener la situación, qué decirles o qué preguntarles. Por ende debemos hacernos una pregunta:

¿Es común que los niños menores de 5 años se masturben?

Sí, en la edad temprana la estimulación de las partes íntimas no está asociada con la actividad sexual. En realidad los menores están explorando su cuerpo.

Freud lo decía de la siguiente manera:

“Debemos reconocer que la vida sexual infantil entraña también, por grande que sea el predominio de las zonas erógenas, tendencias orientadas hacia un objeto sexual exterior. A este orden pertenecen la pulsión de contemplación, exhibición y crueldad, que más adelante se enlazaran estrechamente a la vida genital”.

 

¿Se debe castigar al menor?

Teniendo en cuenta que la masturbación hace parte de la exploración infantil, a la construcción de su propio yo y de la diferenciación con el género femenino, los pequeños no deberían sentirse avergonzados o reprendidos por esta acción. Recuerda que ellos no pierden inocencia porque el significado que un adulto le da a esta práctica es diferente a la de los adultos.

Niños y niñas empiezan a masturbarse a temprana edad. Esto no tiene que ver con perder la inocencia sino con una exploración natural de sus cuerpos.

En el artículo: “comportamientos sexuales en niños pequeños”, de la Academia Americana de Pediatría, nos dan a conocer un listado de comportamientos normales en niños de 2 a 6 años de edad.

  • Tocar/masturbar los genitales en público o en privado
  • Mirar o tocar los genitales de un compañero o hermano nuevo
  • Mostrar los genitales a los compañeros.
  • Pararse o sentarse demasiado cerca de alguien
  • Tratar de ver a sus compañeros o adultos desnudos 

¿Qué hacer cuando los niños empiezan a masturbarse?

  • Explique con claridad. Háblele a su hijo con naturalidad y explíquele que esta actividad es privada, por ende debe limitarse solo al dormitorio o baño.
  • Intente que su hijo encuentre interés en otras actividades que le mantengan activo.
  • Aumente el contacto físico como: abrazos, caricias, afecto paternal y maternal.
  • En situaciones nuevas, como paseos o salidas, lleva un objeto a la mano, un peluche, muñeca, cobija. Algo con lo que tramite la ansiedad del nuevo acontecimiento.
  • En caso de que la situación sea preocupante o demasiado alarmante le invitamos contactarse con un profesional de la Clínica Psicológica de Antioquia.

Bibliografía

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