fbpx

Depresión

Depresión

Según la quinta edición del “Diagnóstic Statistical Manual of Mental Disorders” (DSM-5), la depresión es un trastorno del estado de ánimo, donde la principal característica es una alteración del humor y, según su temporalidad y origen sintomático, tiene una clasificación particular; de esta manera se distingue el trastorno depresivo mayor, trastorno distímico y trastornos bipolares como los principales.
La enfermedad depresiva, es el resultado de interacciones complejas entre factores sociales, psicológicos y biológicos. Quienes han pasado por circunstancias vitales adversas tienen más probabilidades de sufrir depresión. A su vez, la depresión puede generar más estrés y disfunción, y empeorar la situación vital de la persona afectada y,
por consiguiente, la propia depresión. Desde el psicoanálisis, Freud, citado por Corea, M.C. (2021) proponía una conceptualización de la depresión como una patología similar al duelo, en donde muchos de sus síntomas se asemejan, excepto por el rebajamiento en el sentimiento hacia sí mismo. En su escrito Duelo y Melancolía, hace una descripción
del trastorno de manera clara: “Una cancelación del interés por el mundo exterior, la pérdida de la capacidad
de amar, la inhibición de toda productividad y rebaja en el sentimiento de sí se exterioriza en auto reproches y auto denigraciones y se extrema hasta una delirante expectativa de castigo”.
Muchos estudios han dado conocer el origen de los trastornos mentales desde las relaciones que se establecen entre los hijos, padres o cuidadores, como un punto de partida para el individuo en la vida. En ese sentido, como expresa Corea, M.C. (2021)
Un ambiente familiar cálido en el que el niño tenga satisfechas sus necesidades fisiológicas y emocionales repercute en sujetos favorablemente adaptables.
Muchos autores en Latinoamérica y en otras partes del mundo han intentado establecer la relación entre las pautas de crianza en niñas y niños con los síntomas depresivos, en los cuales han encontrado que en las mujeres se ejerce
mayor control por parte de los progenitores y menos vínculo emocional percibido por los hombres, lo cual lo relaciona directamente con síntomas depresivos.
La teoría del apego se centra en la tendencia a establecer lazos íntimos con individuos determinados como un componente básico de la naturaleza humana.
Por lo tanto, los lazos afectivos que se establecen con ansiedad, resistencias o temores, repercutirán desfavorablemente en la salud mental, estableciéndose como factores predisponentes a adquirir trastornos depresivos. Cuando se establecen apegos inseguros o ansiosos en la infancia, puede llevar a que en la vida adulta el sujeto evite relaciones con los demás, incluyendo relaciones de pareja, y opte por la soledad como estilo de vida, lo cual podría establecerse como un factor de riesgo para la salud mental. La heredabilidad del trastorno depresivo mayor se ha calculado en un aproximado del 37%, lo cual implica que aproximadamente dos terceras partes del origen de la patología depresiva debe explicarse por otros factores distintos a la genética, las cuales probablemente se atribuyan a factores ambientales y sociales que modifican el comportamiento del individuo.

Bibliografía
Corea Del Cid, M. T. (2021). La depresión y su impacto en la salud pública.
Revista Médica Hondureña, 89(Supl.1), 46–52.
https://doi.org/10.5377/rmh.v89iSupl.1.12047

Leave A Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Instagram

Instagram has returned invalid data.

Abrir chat
1
Hola, es un gusto atenderte 👋
¡Agenda tu cita ahora!