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¿Cómo lograr la reconciliación con mi pareja?

¿Cómo lograr la reconciliación con mi pareja?

Para hablar de la reconciliación en pareja debemos dirigir nuestra atención a los terrenos del perdón, entendiendo que lo contrario a este es la amargura, el resentimiento y el rencor; lo cual conduce al distanciamiento y la indiferencia, dado que se lastima la confianza y sin confianza el amor muere.

El perdón es un acto de voluntad que nos permite llegar a la reconciliación, es decir; a la mediación de eventos y situaciones que se vive en la relación con el otro.

Deberes del ofendido y el ofensor

Es necesario tener claro el rol de los implicados en el conflicto y permitirse desde el amor,  la voluntad y el compromiso; cumplir la función que le corresponde a cada uno.

reconciliacion pareja

El ofensor es quien agrede, ultraja o comete un acto que denigra a su pareja; puede también ser el que no respeta los límites que se han establecido con anterioridad.

El ofendido es quien recibe la ofensa, puede sentirse humillado o ultrajado de diferentes maneras: física, psicológica o verbalmente.

Para lograr la reconciliación quien ofende debe reconocer su falta, pedir perdón con naturalidad y sin excusarse en las circunstancias o en otras personas y por último debe empezar a resarcir el daño, demostrando con hechos que no cometerá la misma falta. Este proceso llevará tiempo, por ende quien reconoce su falta deberá permitirle al otro un espacio prudencial para hacer el proceso de perdonar y aceptarle nuevamente.

Para llegar a la reconciliación el ofendido tiene una importante responsabilidad, que puede tomar tiempo, dado que se sintió agraviado. Para ello inicialmente debe permitirse el perdón como un regalo para sí mismo, lo que le permitirá no guardar rencor, enojo, ni amargura; será importante profundizar en la historia de vida de su pareja, verle con ojos de misericordia y procurarse el no pasar factura por los acontecimientos del pasado.

Es indiscutible que en la relación de pareja el papel de ofendido y ofensor es asumido por ambos en diferentes momentos; por ende debemos identificar qué actos o palabras han dejado heridas significativas y empezar a asumir lo que a cada uno le corresponde, este proceso no es fácil cuando las ofensas entre ambos han llegado a traspasar los límites del respeto y de la sana convivencia; por ende, es recomendable buscar ayuda de un profesional que les pueda guiar y acompañar en el proceso de reconciliación.

Ten presente: si el ofendido hace su parte, pero el ofensor no hace la suya. Es alcahuetería.

Si el ofensor hace su parte y el ofendido no hace la suya. Es mendicidad

 

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